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Guía turística en Kenia

Viajar por Kenia requiere de todas las cosas que uno normalmente lleva cuando parte de viaje . Sin embargo, hay consejos que siempre viene...

domingo, 24 de julio de 2011

Barceló Maya Beach Resort


Camino a la Riviera Maya, los altos edificios dan paso a una exuberante vegetación que amenaza con devorarse la moderna carretera que corre paralelamente a la costa.

A pocos kilómetros de Playa del Carmen llegamos al Barceló Maya Beach Resort. Boquiabiertos y sin palabras, recorrimos el fabuloso parque que encierra a esta miniciudad. Piscinas transformadas en verdaderos lagos, canchas de golf y de tenis, irrumpen por doquier.

Todos los deportes conocidos se pueden practicar cotidianamente: clases de aerobics, de buceo, windsurf, ski o una jornada de equitación en la playa.

Entre la diversión que organizan los animadores durante el día, el teatro con un show diferente cada noche y la disco a orillas del mar, aburrirse es verdaderamente imposible. Uno podría pasarse la vida aquí dentro, pero fuera del exclusivo recinto hay un mundo de maravillas por descubrir.

viernes, 22 de julio de 2011

Parque Talampaya


La ciudad de La Rioja está a 226km del Parque Talampaya. Algunos de los poblados más cercanos son Villa Unión, a 70km y Chilecito, a 130km. La ciudad más cercana a Ischigualasto es San Agustín, a unos 80km del parque.

La entrada al Parque Nacional Talampaya cuesta US$3 por persona. Las visitas se hacen con guía y camioneta del lugar. Hay tres circuitos programados y los precios están pautados para grupos de hasta 8 personas: el paseo de dos horas cuesta US$40; el de seis horas, US$90 y el de nueve horas cuesta US$130.

La entrada al Valle de la Luna cuesta US$5 por persona e incluye recorrido con guía del lugar. El circuito es de 44km y dura entre 3 y 4 horas.

Para Talampaya, en Villa Unión o en Chilecito se consiguen hoteles entre US$50 y US$70 la habitación doble, aunque los hay más económicos también. En San Agustín la tarifa de la hostería es de US$60 la doble con desayuno, US$82 con media pensión y US$104 con pensión completa. Las cabanas cuestan entre US$55 y US$75 por día.

jueves, 21 de julio de 2011

Conociendo a los Mayas


Hace muchos siglos, el encanto de este paisaje ciertamente atrajo a los mayas, propiciando el que dieran rienda suelta a su creatividad y forjaran una gloriosa civilización. Dejaron de lado la guerra y se dedicaron a la ciencia derramando, en todos los rincones posibles, su inestimable cultura.

Ya en el umbral del tercer milenio, el que fuera majestuoso imperio poblado por ciudades, templos y enigmáticos monumentos abre sus puertas al mundo entero, en medio de la alegría y la calidez que brinda el pueblo mexicano.

¡Adelante!, entonces. Pase e investigue el pasado multicolor que se esconde en esta región.

El primer contacto que se tiene al bajar del avión en Cancún es con el dulce calor caribeño... el segundo, con la genialidad de su gente. "¡Ándale ma-nito, échale mano a la maleta que este cuate se queda!", bromeaba un alborotado lugareño al salir del aeropuerto.

Al arribar al hotel Barceló Club Las Perlas una multitud, que cantaba frenéticamente a metros del cristalino mar, acrecentaba el deseo de ponerse un short y correr a estrenar las vacaciones con el primer chapuzón. Finalizado el check-in y después de las explicaciones de cómo funciona el sistema "todo incluido", nos guiaron por un laberinto de estilo mediterráneo hasta la habitación. Cuando el maletero abrió la puerta y corrió las cortinas del ventanal que da al balcón, el Caribe desplegó sin humildad lo mejor de sus colores.

Los días en Cancún transcurren agitadamente. Todo es posible en wonderland: buceo en Isla Mujeres, travesías en jet ski por los manglares, parasailing, excursiones de pesca, cabalgatas por la playa... y un sinfín de actividades más.

Un paseo por los grandes malls donde Karan, Gucci, Armani y todas las marcas imaginables tienen sus boutiques, permite combinar el shopping con una cena original en el legendario Hard Rock Café o el Rainforest, ambos en el malí Forum. Este último es un restaurante ambientado en plena jungla. Del techo cuelgan lianas, heléchos y enredaderas; la luz es tenue y se cena en medio de grandes peceras, escuchando sonidos de múltiples animales.

Mucho menos sofisticado pero más pintoresco es el centro de la ciudad. Allí infinidad de barcitos y pequeños restaurantes con precios muy accesibles hacen gala de la verdadera cocina mexicana. La muerte llega de la mano de los chiles en Nogada (con carne picada, crema agria y cacao) y por supuesto los clásicos tacos.

miércoles, 20 de julio de 2011

El valle Pintado


El valle Pintado

Sin duda alguna, son sus extrañas formaciones rocosas las que más entusiasman a los visitantes: Eí gusano. La iglesia abandonada. El valle pintado, La esfinge. La cancha de bochas. El submarino. Los penitentes, El quiosco y La paloma, por nombrar algunos. Las lluvias, el pasar del tiempo y la erosión producida por el viento -el Zonda, cálido y seco es dueño y señor en estos pagos- han poblado el valle de figuras enigmáticas.

En realidad, todo el relieve es producto de procesos geológicos sufridos por la tierra durante millones de años, en los que se combinaron erupciones, fracturas, deslizamientos, cambios climáticos y erosión. Esta última, justamente, descubrió distintos estratos que han permitido el estudio de las edades de la Tierra y sus cambios en el tiempo.

Durante el recorrido también se encuentran pinturas rupestres, urnas funerarias, morteros colectivos y restos de lo que alguna vez fueron habitaciones pertenecientes a los aborígenes prehispánicos. Para ubicarnos temporalmente, pensemos que gran parte de los restos fósiles tienen 200 millones de años. Los vestigios del paso del hombre, como los petroglifos pintados por nómades o las puntas de flecha, tienen "apenas" 6 mil años de antigüedad.

Algunos comparan a Talampaya con el Gran Cañón del Colorado. Las 215.000ha del parque están entre las sierras de Sañogasta y los Cerros Colorados. Ocupan una antigua cuenca -que fuera alguna vez un río rodeado de bosques y vegetación abundante, y poblado de animales, con murallones que alcanzan hasta 150m de alto.

lunes, 18 de julio de 2011

En Talampaya e Ischigualasto


En Talampaya e Ischigualasto, los veranos son muy calurosos y los inviernos, breves y rigurosos. Por eso se sugiere viajar en otoño y primavera. Si de todos modos llega en verano, se recomienda evitar las visitas a los parques en horas de la siesta, en gran parte por el calor... y por Mikilo también, según dicen los lugareños.

El desierto polvoriento, la quietud del paisaje y una gran cuota de imaginación alimentaron la inventiva popular y dieron lugar a muchas fábulas y cuentos que guardan una fuerte relación con el ámbito. Mikilo, entonces, es un duende petiso, de ojos saltones y sombrero de ala ancha que asusta a los campesinos a la hora de la siesta.

Talampaya y el Valle de la Luna son un fuerte foco de atracción para los visitantes. Sin embargo aún queda más por conocer. El Señor de la Peña, enclavado en la roca riojana -en la que se reconoce la cara de Cristo- se ha convertido en centro de las peregrinaciones de Semana Santa. O los viñedos san juanillos, conocidos por su uva de alta graduación de azúcar, que hace que su producción más apreciada sea la de jerez, mistela, oporto y cognac.

Hacia el sur de San Juan y a 60km de la ciudad capital, el santuario de la Difunta Correa convoca a multitudes que le piden por salud, trabajo y amor: cuentan que Deolinda Correa recorría desesperadamente el desierto en busca de su marido, con su niño a cuestas. Cuando las fuerzas la abandonaron murió. Ya sin vida, sin embargo, continuó amamantando a su hijo por unos días más.

Pese al clima riguroso, las sacudidas de los sismos (en 1944 un terremoto destruyó la ciudad de San Juan) y la aridez del terreno, San Juan y La Rioja fascinan. Quizá sea por su riqueza geológica. Tal vez por permitirnos un viaje al pasado. O quizá, simplemente, por su paisaje arrobador.

sábado, 16 de julio de 2011

Consejos para Acampar en las vacaciones


Ya con los primeros calorcitos del verano acercándose, nos gustaría salir corriendo de la ciudad para buscar refugio en alguno de los maravillosos parajes del interior de nuestro país. Pero antes de empujar a toda la familia adentro del auto y enfilar rumbo a la carretera, respire hondo, convoque a una asamblea familiar, y discutan en calma los pros y contras de las decenas de parques y campings que posee Uruguay: cerca de playas, ríos, lagunas, en los llanos o las sierras.

Hay para todos los gustos... y a cuál de ellos más encantador. No olvide hacer las reservas con anticipación, especialmente si la salida está programada para la temporada alta (diciembre a febrero), No hay nada más desalentador que llegar y encontrarse con un campamento repleto y sin lugar para nuestra cansada humanidad.

Lo primero que hay que hacer cuando se organiza una salida de este tipo es confeccionar una lista con todo lo que se pretende llevar. Los elementos a incluir varían según el lugar escogido, la estación del año, la cantidad de personas y sus edades.

El momento de buscar el lugar donde instalaremos la carpa y todas nuestras pertenencias ha llegado, y la opción no debe ser tomada a la ligera.

El sitio: Deberá tener una levísima inclinación, suficiente para que en caso de lluvia el agua no quede estancada debajo de la carpa; pero tampoco que nuestros utensilios salgan rodando cuesta abajo.

Molestias: Se limpiará el lugar de rocas, piedras y pinas, para que no nos incomoden al sentarnos en el suelo o al enfundarnos en el sobre de dormir.

Bichos: Si no quiere ser importunado por moscas, mosquitos y otras pestes, mantenga su carpa alejada de basureros, aguas estancadas, baños públicos y pastos altos, lugares generalmente infestados de insectos.

Árboles: Procure instalarse a la sombra de los árboles, que lo protegerán de las tormentas y el sol. Eso sí, verifique que no haya ninguna rama a punto de caerse o árbol seco a la vista.

Carpa: Con mucho cuidado y paciencia, leemos las instrucciones y armamos la tienda de campaña, elemento fundamental para nuestra estadía. Una vez armada, cavamos una zanja alrededor de ella para evitar mojarnos en caso de lluvia, Pertenencias: Colocamos ropa, utensilios y demás adminículos en el interior de la carpa, en el orden en que los iremos necesitando. Inflamos las colchonetas, extendemos los sobres de dormir y ya estamos listos para pasar la noche.

La cena: Si en lugar de utilizar una cocinilla a gas se prefiere armar un fuego, hay algunos pasos de seguridad muy importantes a seguir:

jueves, 14 de julio de 2011

Parque Provincial Ischigualasto


Desértico y sobrecogedor. Inhóspito y deslumbrante, Árido, rojo, impactante. El Parque Nacional Talampaya, en la provincia de La Moja y el Parque Provincial Ischigualasto -más conocido corno el Valle de la Luna- en la provincia de San Juan, desbordan belleza paisajística y una enorme riqueza paleontológica, arqueológica y cultural.

Sus llanos desérticos, quebradas y murallones de tierra colorada y las formas caprichosas de las rocas guardan 200 millones de años de historia de la Tierra y de la vida que existía allí por ese entonces. Eran tiempos de heléchos verdes y araucarias de tamaños nunca imaginados-, de clima tropical húmedo, dinosaurios y reptiles gigantescos.

Poco a poco las lluvias comenzaron a escasear, los pantanos se secaron, y la flora y fauna mutaron. Hoy solo quedan las huellas de aquellas épocas. La flora actual está representada por chañares, iarillos y espinillos; y los zorros, guanacos, liebres y pumas, componen la fauna.

Recorriendo estos parques con los guías del lugar, se tiene la posibilidad de observar cómo en las distintas capas de las rocas fueron quedando al descubierto los restos fósiles que describen la secuencia casi completa del período Triásico (parte de la Era Mesozoica).

Estos monumentos naturales muestran extrañas formas talladas por la erosión fluvial desde tiempos remotos. Las presentes en el Valle de la Luna, en San ]uan, han sido bautizadas con nombres acordes a sus formas como, por ejemplo, la "Lámpara de Aladino", "El submarino", "La Paloma".

Se conservan, por ejemplo, las impresiones de las hojas, esqueletos y huesos de animales que quedaron atrapados en el barro o en las lagunas en aquel entonces. Un reducto único en el mundo. De ahí su fama internacional y el gran aprecio que la comunidad científica tiene por estas reservas naturales.

martes, 12 de julio de 2011

Rosario - Uruguay


Rosario fue una de las primeras poblaciones del Uruguay y la primera ciudad de origen español en Colonia.

Se cuenta que su primer poblador fue Pascual de Chena, alias "el indio Colla", proveniente de Arica, en el norte de Chile. No se sabe con certeza qué lo trajo hasta aquí, aunque se H piensa que profesaba la curandería. Establecido en estas tierras, ejerció como mediador entre indios y españoles, gracias a las buenas relaciones que mantenía con ambos bandos. La Plaza Pascual de Chena y el arroyo Colla recuerdan su memoria. Siguiendo las huellas del pasado llegamos hasta la iglesia Nuestra Señora del Rosario, que alberga la tumba de uno de los 33 Orientales: Gregorio Sanabria.

Las calles de la ciudad de Rosario cuentan su historia a través del Primer Museo Uruguayo de Arte Mural de Carácter Histórico. A lo largo de 35 murales deslumbrantes se recorre el pasado del lugar de la mano de valiosos artistas locales e invitados. Este proyecto cuenta además con 29 paneles y atriles informativos, ubicados en el humilde barrio Cuchilla de los Perros. Esta fantástica y original obra, fruto del empeño de sus pobladores, es un paseo ineludible.

Aún desafían al tiempo algunos de los molinos harineros que abundaron en esta zona, como el denominado Molino Quemado, el cual puede ser visitado a 4km de Rosario, en la zona de Nueva Helvecia. La construcción -hoy en ruinas- encierra una tragedia digna de novela policíaca: en 1881, luego de cinco años de funcionamiento, el molino fue incendiado. Pocos meses después ocurrieron las sucesivas muertes de las tres únicas personas que podían estar en conocimiento del caso: el encargado del molino, su mujer y la criada.

Para darse un respiro de la historia, no deje pasar la oportunidad de conocer el Cerro de los Cuervos, ubicado a orillas del arroyo Colla. Allí conviven un monte indígena pleno de talas con tembetaríes y hasta algún ombú, con la hermosa zona de descanso y esparcimiento del parque Durieux y el puente ferroviario, de piedra, más importante de la zona. Además puede pasar una tarde disfrutando un picnic a la vera del río Rosario o emprender alguno de los paseos en canoa ofrecidos por los hoteles de la región.

Yens Schou, el promotor de los murales de Rosario, excelente conocedor de la localidad y de su historia, realiza visitas guiadas por la ciudad de Rosario y zonas aledañas

lunes, 11 de julio de 2011

Hotel Barceló


A tres cuadras de la playa, en las antiguas instalaciones del Hotel Barradas, funciona desde el 1o de mayo de este año el primer hotel "todo incluido" de Uruguay: el Barceló Punta del Este. Rodeado de hermosos parques, su estilo moderno colonial lo convierten en un lugar perfecto para pasar el fin de semana lejos del bullicio de la ciudad.

Son 78 habitaciones distribuidas en 53 dobles y 25 su/tes, todas exquisitamente amuebladas y con vista a los jardines o a la calle principal. Las su/fes tienen capacidad para cuatro personas y cuentan con una sala con sillón-cama, TV cable, minibar, secador de pelo, cama king size, cofre de seguridad y vestidor. Algunas de ellas se comunican con una habitación doble, lo que las hace ideales para familias numerosas.

Mención aparte merece la mesa de desayuno del restaurante y cafetería Calixto. Sus panes, mermeladas, tartas, tortas y jugos -todos de elaboración propia- hacen agua la boca con solo mirarlos.

En los jardines se encuentran las dos piscinas, la cancha de tenis iluminada, el bar y restaurante Zíngaras, un completo parque infantil y el Club House, equipado con mesa de pool y ping-pong, futbolito, maquinitas, juegos de mesa y una enorme chimenea especialmente diseñada para mantener abrigado hasta al más friolento de los huéspedes.

Para conservarse en forma hay una sala de musculación abierta todo el día y bicicletas disponibles para salir a recorrer los alrededores y luego recrearse con las magníficas puestas del sol de la península.

Además, el hotel dispone de dos salas de conferencias: el salón Barradas, con capacidad para 180 personas, y el salón Figari, para 50 personas.

Los huéspedes del Barceló pueden acceder al Club del Lago Golf, previo pago de US$50, y disfrutar de su green fee de 18 hoyos, disponer de un coche eléctrico, participar del torneo del día y de dos canastos de práctica en el driving range.

El régimen "todo incluido" comprende la pensión completa, servicio de snacks y bebidas nacionales. El precio de una habitación en base doble, por día y persona, en este régimen, es de US$60.

domingo, 10 de julio de 2011

Turismo en Montevideo


Con los cambios de estación, las ciudades adquieren nuevos encantos, develan olvidados rincones y cambian sus propuestas. En primavera, Montevideo muestra su mejor cara y sus parques se preparan para recibir a los visitantes.

Frente a la costa, serpenteando la Playa Ramírez, se extiende el multifacético Parque Rodó, cuyos jardines -que acogen una asombrosa cantidad de monumentos, fuentes, zonas de juegos y espectáculos-, conforman una propuesta seductora.

Sus actividades son tan variadas como el deporte, la gastronomía y la recreación. Estas ofertas comprenden al Museo de Artes Plásticas y Visuales, la Biblioteca Municipal, el Teatro de Verano, o espectáculos musicales y artísticos que se realizan cada fin de semana frente al lago que rodea el emblemático castillo. El parque infantil y los juegos mecánicos se han convertido en un clásico del entretenimiento montevideano, así como las pizzerías y restaurantes donde disfrutar de un almuerzo con una vista privilegiada del río.

El parque del Prado -uno de los más bellos de la ciudad- posee un aire sereno, claro y melancólico. Un paseo por las antiguas casas de descanso de políticos, artistas y personajes ¡lustres del Montevideo de antaño es toda una experiencia que colma las inquietudes históricas y arquitectónicas. Entre las magníficas casas-quinta que todavía engalanan el barrio, se destacan: el Museo Municipal de Bellas Artes Juan Manuel Blanes, en la Avda. Millán, frente al Parque Posadas; el de Antropología, sobre la Avda. de las Instrucciones, frente al Centro de Protección de Choferes; o el Museo Histórico ubicado en la Avda. Luis Alberto de Herrera, siete cuadras antes de llegar al parque.

Grandes avenidas que recorren la ciudad se cruzan en esta zona, unidas por la sombra de los árboles que cierran la calle 19 de abril como un techo.

Para una tarde perfecta, de introspección y caminatas reconfortantes. Nada mejor que recorrer el Jardín Botánico y el Rosedal, con sus características fuentes estilizadas y los sosegados visitantes que contribuyen con la tranquilidad del entorno.

Otro pulmón de la ciudad es el Parque Batlle, antiguamente llamado de los Aliados. A pocos pasos del bullicio céntrico, desde el Obelisco hacia la fuente, el olor a nafta va dando paso a un aire natural muy agradable: la calle Luis Morquio ofrece una vía de acceso al parque flanqueada por casas de amplios jardines, cuyas esculturas tienen una apariencia señorial y solemne.

En este espacio se hallan el Estadio Centenario junto al Velódromo Municipal, el Club de Tiro y la Pista de Atletismo Municipal. También se ubican una cantidad considerable de monumentos y una pequeña plaza de juegos infantiles. Es realmente uno de los lugares predilectos de los aficionados al deporte.

Los partidos de fútbol improvisados, tanto de grandes como de chicos, son muy comunes en esta zona. Para quienes gustan de hacer jogging, se ha diseñado un circuito en el que se señalan las distancias y distintos ejercicios de entrenamiento. Los fines de semana es muy probable que se encuentre un grupo de malabaristas practicando sus rutinas frente al Velódromo Municipal.